Cómo afecta la nueva ley a la ciudadanía italiana por descendencia

La nueva ley sobre la ciudadanía italiana por descendencia cambia las reglas del juego para miles de personas que llevaban años esperando su pasaporte. Ya no basta con demostrar el vínculo sanguíneo: ahora entran en juego plazos, generaciones límite y requisitos que antes no existían. Si tienes un bisabuelo italiano o estás en pleno trámite, esto te afecta directamente.

Qué cambia para los descendientes de italianos que quieren obtener el reconocimiento de la ciudadanía

Si eres español y desciendes de italianos, es probable que hayas oído hablar de la posibilidad de obtener la ciudadanía italiana por descendencia. Este procedimiento, conocido en Italia como riconoscimento della cittadinanza italiana iure sanguinis, permite que una persona nacida fuera de Italia sea reconocida como ciudadana italiana cuando puede demostrar una línea de transmisión ininterrumpida de la ciudadanía desde un antepasado italiano hasta ella misma. La reforma introducida por el Decreto-Ley 36/2025, convertido en ley con modificaciones, ha alterado algunas de las condiciones que se venían aplicando, y afecta de lleno a quienes inician el trámite por vía administrativa o judicial. Para un ciudadano español, esto significa que ya no basta con tener un antepasado italiano: será necesario comprobar si la línea de transmisión se ajusta a los nuevos límites y si el expediente puede presentarse directamente ante el consulado o el comune, o si debe dirigirse a los tribunales.

La clave está en entender que la ciudadanía italiana por descendencia no se adquiere por el mero hecho de tener un apellido italiano, sino que debe ser reconocida por una autoridad competente tras verificar los requisitos. La nueva normativa ha introducido restricciones que afectan especialmente a los descendientes de segunda generación en adelante, exigencias adicionales cuando el antepasado nació en un territorio que dejó de ser italiano y una mayor atención a la residencia efectiva en Italia. A continuación se detallan los aspectos que un ciudadano español debe revisar antes de iniciar cualquier gestión, desde la consulta en el Ministero degli Affari Esteri e della Cooperazione Internazionale hasta la inscripción en el comune correspondiente, sin olvidar las advertencias sobre plazos y documentación.

Qué se entiende por descendencia directa y cómo la reforma limita la transmisión

La ciudadanía italiana se transmite por nacimiento cuando al menos uno de los progenitores es italiano, y ese principio se ha mantenido. El cambio principal radica en que la reforma restringe la transmisión automática más allá de ciertos grados. En términos prácticos, un ciudadano español con un bisabuelo italiano deberá verificar si el vínculo se mantuvo sin interrupciones y si la línea no supera los límites establecidos por la nueva ley. Si el antepasado nació en un territorio que perteneció a Italia pero que dejó de formar parte del Estado italiano, como sucede con algunas zonas cedidas después de la Segunda Guerra Mundial, la reforma exige una comprobación adicional para evitar que la ciudadanía se transmita por vía de un territorio que ya no es italiano. Este punto afecta sobre todo a descendientes de italianos originarios de Istria, Fiume y Dalmacia, que deben consultar la normativa específica vigente y confirmar si conservan el derecho. Además, la reforma refuerza la exigencia de que el solicitante demuestre un vínculo efectivo con Italia, lo que en la práctica puede traducirse en la necesidad de establecer residencia en el país antes de completar el reconocimiento, aunque este aspecto depende de la vía de solicitud y de la interpretación del comune o del consulado competente.

Requisitos documentales y diferencias entre la vía consular y la vía municipal

Para un ciudadano español, la solicitud de reconocimiento de la ciudadanía italiana por descendencia puede presentarse por vía consular, en el consulado italiano con jurisdicción sobre su lugar de residencia, o por vía municipal, una vez trasladada su residencia a Italia. La documentación básica incluye el certificato di nascita del antepasado italiano, las certificazioni di stato civile de toda la línea de transmisión hasta el solicitante, las partidas de nacimiento, matrimonio y defunción traducidas y legalizadas, y la prueba de que el antepasado no perdió la ciudadanía italiana antes de que naciera el siguiente descendiente. La reforma ha endurecido la verificación de estos documentos, especialmente cuando faltan registros en los archivos italianos o cuando hay discrepancias de nombres o fechas. En la vía municipal, además, se exige la inscripción en el registro anagrafico y la residencia habitual en el comune, lo que implica cumplir los requisitos de empadronamiento y demostrar la efectiva estancia, algo que los ciudadanos de la Unión Europea pueden acreditar con la attestazione di iscrizione anagrafica. Es importante no confundir este procedimiento con el de un ciudadano extracomunitario: los españoles se benefician de la libre circulación y residencia en la UE, pero esto no elimina la necesidad de cumplir con los requisitos documentales específicos de la ciudadanía italiana.

Errores frecuentes, plazos y organismos ante los que informarse o reclamar

Entre los errores más habituales destacan iniciar el trámite sin verificar la línea de transmisión conforme a la nueva ley, presentar documentos sin apostillar o sin traducir oficialmente, y asumir que el consulado o el comune aplicarán automáticamente el criterio anterior. La reforma también ha generado confusión sobre los plazos: los procedimientos administrativos pueden suspenderse o denegarse si no se acredita el cumplimiento de los nuevos requisitos, y en algunos casos el solicitante debe recurrir al Tribunale ordinario competente. Para evitar retrasos, conviene consultar el portal Your Europe de la Unión Europea, la página del Ministero degli Affari Esteri e della Cooperazione Internazionale y la del Ministero dell'Interno, así como contactar con el consulado italiano en España o con el comune donde se pretenda fijar la residencia. No debe confundirse la información general

Cómo afecta la nueva ley a la ciudadanía italiana por descendencia: cambios, requisitos y efectos para los solicitantes

¿Qué cambios introduce la nueva ley de ciudadanía italiana 2026 para los descendientes?

La nueva ley de ciudadanía italiana 2026 endurece el acceso a la ciudadanía por descendencia (ius sanguinis) para quienes nacieron fuera de Italia. El cambio principal es que ya no basta con demostrar un antepasado italiano sin interrupciones en la cadena familiar: la ley exige que el solicitante tenga un vínculo efectivo con Italia, generalmente a través de un progenitor o abuelo que haya residido en territorio italiano al menos dos años de forma continuada antes del nacimiento del descendiente, o bien que el propio solicitante haya residido legalmente en Italia durante un período mínimo que la norma concreta. Para los descendientes de españoles con origen italiano, esto supone revisar si el antepasado que transmite la ciudadanía mantuvo su condición de ciudadano italiano sin renuncias ni naturalizaciones intermedias, y si el solicitante puede acreditar ese vínculo de residencia previa.

Conviene matizar que la aplicación concreta depende del grado de parentesco, de la fecha de nacimiento de cada eslabón familiar y de si el expediente se presenta en un consulado italiano en España o directamente ante un comune italiano. Además, los ciudadanos españoles que ya residen en Italia y buscan reconocer su ciudadanía por descendencia pueden enfrentarse a requisitos adicionales de inscripción anagráfica y verificación documental. Dado que el texto definitivo y sus decretos de desarrollo pueden variar, es imprescindible confirmar la versión vigente con el consulado italiano competente o con el comune antes de iniciar el procedimiento.

Requisitos de residencia previa del antepasado

El cambio más relevante es la exigencia de que el antepasado italiano haya residido en Italia durante un período mínimo continuado antes del nacimiento del descendiente que solicita la ciudadanía. Esto afecta directamente a nietos y bisnietos de italianos que emigraron pronto, ya que si el antepasado salió de Italia antes de cumplir ese período, la transmisión puede quedar interrumpida según la nueva norma. El solicitante debe reconstruir con documentos oficiales la residencia del antepasado en Italia: certificados de residencia históricos, estados de familia, registros consulares o partidas de nacimiento italianas.

  1. Localizar el certificado de residencia histórica del antepasado italiano en el comune donde vivió antes de emigrar.
  2. Verificar que el período de residencia en Italia es continuado y anterior al nacimiento del descendiente que transmite o solicita la ciudadanía.
  3. Comprobar que el antepasado no renunció a la ciudadanía italiana ni se naturalizó en otro país antes del nacimiento del siguiente eslabón familiar.

Documentación que debe preparar el descendiente

La ley 2026 refuerza la carga probatoria: no basta con partidas de nacimiento y matrimonio, sino que puede exigirse documentación que demuestre la ausencia de interrupciones en la línea de transmisión y el vínculo efectivo con Italia. Para españoles con ascendencia italiana, esto implica revisar actas literales del Registro Civil español, certificados de no naturalización y, cuando proceda, certificados de residencia españoles que acrediten la continuidad familiar. También puede ser necesario aportar traducciones juradas al italiano y legalizaciones o apostillas según el documento.

  1. Reunir las actas literales de nacimiento, matrimonio y defunción de toda la línea familiar desde el antepasado italiano hasta el solicitante.
  2. Solicitar certificados de no naturalización o de nacionalidad del antepasado emitidos por las autoridades del país donde emigró.
  3. Encargar traducciones juradas al italiano y apostillar los documentos españoles ante la autoridad competente antes de presentarlos.

Procedimiento según el lugar de presentación

El expediente puede presentarse en el consulado italiano en España si el solicitante reside en el extranjero, o directamente en el comune italiano si ya reside en Italia. La nueva ley puede introducir plazos de resolución distintos y prioridades según el tipo de vínculo, pero los trámites concretos dependen del consulado o comune competente. En el caso de españoles que se trasladan a Italia, conviene inscribirse primero en el registro anagráfico del comune y obtener el codice fiscale, ya que estos pasos suelen ser previos o simultáneos al reconocimiento de la ciudadanía.

  1. Identificar el consulado italiano competente por domicilio en España o el comune de residencia en Italia y consultar sus instrucciones específicas actualizadas.
  2. Inscribirse en el registro anagráfico del comune y obtener el codice fiscale si se reside en Italia antes de solicitar el reconocimiento.
  3. Presentar el expediente completo y conservar copia de toda la documentación entregada, anotando el número de protocolo o referencia del trámite.

¿Cómo influye la nueva ley de ciudadanía italiana en los bisnietos de italianos?

La denominada nueva ley de ciudadanía italiana no es una reforma única y ya cerrada, sino un conjunto de cambios normativos y de criterios interpretativos que afectan sobre todo al reconocimiento de la ciudadanía por descendencia (ius sanguinis). Para los bisnietos de italianos, es decir, quienes tienen un tatarabuelo o tatarabuela italiano/a, la situación no es automática ni uniforme: depende de si la línea de transmisión pasó sin interrupciones, de si hubo nacimientos en países donde la ley local rompió la cadena y, sobre todo, de si algún ascendiente recuperó o reconoció la ciudadanía antes del nacimiento del siguiente eslabón. En la práctica, con los criterios actuales es frecuente que el bisnieto deba contar con un ascendiente directo (padre, abuelo) que ya haya sido reconocido italiano, o bien iniciar un procedimiento de reconocimiento que puede complicarse si la línea incluye generaciones nacidas fuera de Italia.

Conviene distinguir dos vías: el reconocimiento por vía administrativa ante el comune o el consulado italiano competente, y el reconocimiento por vía judicial cuando la administración rechaza o bloquea el expediente. La nueva ley suele aludir a reformas que endurecen la prueba del vínculo y el control de la transmisión, no a una concesión directa a los bisnietos. Por eso, antes de viajar o solicitar cualquier trámite, conviene verificar si el bisnieto tiene ya un ascendiente reconocido, si su línea es solo masculina o incluye mujeres nacidas antes de determinadas fechas y si existe algún expediente judicial en curso.

Cuándo el bisnieto puede presentar la solicitud

El primer filtro es la línea de transmisión. La ciudadanía italiana por descendencia se transmite, en general, por nacimiento y sin límite de generaciones, pero con excepciones importantes: si la madre italiana transmitió antes de 1948, si el nacimiento se produjo en un país que no reconoció la nacionalidad italiana del progenitor o si hubo naturalización del ascendiente en otro país antes del nacimiento del descendiente. En esos casos, la vía administrativa suele no ser suficiente y el expediente se orienta a un juzgado italiano en Roma. Para un bisnieto, esto significa que no basta con acumular partidas; hay que reconstruir toda la cadena documental y detectar el punto exacto donde puede romperse.

  1. Comprobar si el padre o la madre del solicitante ya es italiano reconocido: si lo es, el bisnieto suele poder solicitar el reconocimiento por línea directa con menos fricción.
  2. Revisar fechas y lugares de nacimiento de cada generación, prestando atención a mujeres nacidas antes de 1948 y a antepasados que se naturalizaron en otro país.
  3. Confirmar si existe una sentencia o un expediente pendiente en Italia que afecte a la misma línea familiar, para no duplicar procedimientos ni contradecir resoluciones previas.

Documentación que suele requerirse al bisnieto

La documentación es el punto donde más solicitudes se retrasan. En líneas largas, el comune o el consulado pide partidas de nacimiento, matrimonio y defunción de todos los ascendientes, además de certificados de no naturalización o de naturalización del antepasado italiano y de los intermedios. Muchos de estos documentos deben estar legalizados o apostillados y, en su caso, traducidos al italiano. Para un bisnieto español, conviene revisar si el Registro Civil español expide certificados literales, si el antepasado italiano figura con nombres o fechas discordantes y si los documentos extranjeros necesitan apostilla del país emisor.

  1. Reunir las partidas literales de nacimiento, matrimonio y defunción de cada ascendiente, desde el antepasado italiano hasta el solicitante.
  2. Solicitar certificados de naturalización o de no naturalización del antepasado italiano y de los descendientes que hayan residido fuera de Italia.
  3. Preparar traducciones juradas al italiano y, cuando corresponda, apostillas o legalizaciones según el país de emisión del documento.

Qué hacer si el bisnieto no cumple los requisitos administrativos

Si el comune o el consulado considera que la línea no está suficientemente acreditada, o si detecta una interrupción en la transmisión, el reconocimiento por vía administrativa puede denegarse o quedar suspendido. En ese escenario, el interesado puede valorar la vía judicial ante el Tribunal de Roma, que es el competente para muchos contenciosos de ciudadanía. Esa vía no garantiza el resultado, tiene costes y plazos variables, y requiere abogado. También conviene saber que un bisnieto puede no tener derecho si un ascendiente renunció expresamente a la ciudadanía italiana o si la línea se rompió por naturalización antes del nacimiento del siguiente descendiente.

  1. Revisar la resolución o el requerimiento del comune o consulado para identificar si el problema es documental, de interpretación legal o de competencia.
  2. Consultar con un abogado italiano especializado si la línea presenta naturalizaciones, nacimientos en países concretos o ascendientes femeninos anteriores a 1948.
  3. Valorar si conviene esperar a que un ascendiente directo obtenga primero el reconocimiento, para simplificar el expediente del bisnieto.

¿Qué apellidos conservan derechos de ciudadanía italiana tras la nueva ley de descendencia?

La nueva ley de descendencia italiana limita la transmisión de la ciudadanía por derecho de sangre, pero no la elimina para todos los apellidos. Conservan derechos quienes pueden demostrar una línea de transmisión ininterrumpida sin que se haya producido una interrupción legal, lo que en la práctica se concreta en apellidos vinculados a un progenitor, abuelo o bisabuelo italiano que mantuvo su ciudadanía hasta el nacimiento del descendiente siguiente. No existe un listado oficial de apellidos con derechos automáticos: lo determinante es la cadena de filiación y las fechas de nacimiento, no el apellido en sí.

Los apellidos que conservan derechos de ciudadanía italiana son, por tanto, aquellos que aparecen en una línea familiar capaz de acreditar que ningún antepasado perdió la ciudadanía antes de que naciera el siguiente eslabón. Esto incluye casos en los que el progenitor italiano no se naturalizó extranjero, no renunció formalmente ante el consulado y no se produjo una interrupción por matrimonio o por adquisición de otra nacionalidad incompatible según la normativa aplicable en ese momento.

Qué significa realmente la nueva ley para los apellidos

La reforma introducida en Italia restringe la ciudadanía por descendencia a hijos y nietos de ciudadanos italianos por nacimiento, salvo excepciones que dependen de la fecha de nacimiento y de la situación del progenitor. Esto significa que un apellido transmitido por un bisabuelo o tatarabuelo italiano deja de ser suficiente por sí solo si la línea supera el segundo grado. El apellido no concede derechos por sí mismo: lo relevante es el vínculo de filiación directo y si el progenitor era ciudadano italiano en el momento del nacimiento.

  1. Comprueba el grado de parentesco: hijos y nietos de italiano por nacimiento son los principales beneficiarios; bisnietos y generaciones posteriores quedan, con carácter general, excluidos salvo excepción.
  2. Verifica si el progenitor italiano conservó la ciudadanía hasta el nacimiento del descendiente: una naturalización previa del progenitor interrumpe la transmisión.
  3. Revisa la fecha de nacimiento del descendiente respecto a la entrada en vigor de la ley, porque las normas de transición pueden afectar a líneas ya iniciadas.

Documentos que debes reunir para acreditar el apellido y la línea

Para defender que un apellido conserva derechos necesitas reconstruir la cadena de filiación con documentos oficiales. No basta con partidas de nacimiento sueltas: hay que enlazar cada generación y demostrar que no hubo renuncia ni naturalización extranjera del antepasado italiano antes del nacimiento del siguiente. Los documentos españoles deben ir acompañados de traducción jurada al italiano y, en su caso, legalización o apostilla del Convenio de La Haya.

  1. Reúne las partidas de nacimiento de todas las generaciones desde el antepasado italiano hasta el solicitante, sin saltos ni omisiones.
  2. Obtén el certificado de naturalización o no naturalización del antepasado italiano, según corresponda, para probar que no perdió la ciudadanía antes de la siguiente generación.
  3. Prepara traducciones juradas al italiano y apostillas de los documentos españoles que se presenten ante el consulado o el comune.

Errores frecuentes al reclamar por apellido tras la reforma

El error más común es creer que tener un apellido italiano acredita por sí solo la ciudadanía. También es habitual presentar partidas sin verificar la fecha de naturalización del antepasado, lo que provoca denegaciones. Otro fallo recurrente es confundir la inscripción en el AIRE o en el registro civil consular con el reconocimiento de la ciudadanía, cuando son procedimientos distintos y con efectos diferentes.

  1. No presentes la solicitud sin haber confirmado antes si el antepasado italiano se naturalizó extranjero y en qué fecha exacta.
  2. No confundas la inscripción en el registro consular con el reconocimiento de la ciudadanía, que requiere resolución del organismo competente.
  3. No asumas que un apellido poco común o claramente italiano exime de probar la cadena de filiación y la ausencia de interrupciones legales.

¿Cómo impacta la nueva ley de ciudadanía italiana por descendencia en los solicitantes actuales?

La nueva ley de ciudadanía italiana por descendencia, en vigor desde el 28 de marzo de 2025, cambia de forma sustancial la situación de quienes todavía no han presentado su solicitud. A partir de esa fecha, el derecho a la ciudadanía por iure sanguinis ya no se reconoce de manera automática a todos los descendientes de un antepasado italiano, sino que queda limitado a quienes tengan al menos un padre o un abuelo nacido en Italia. Esto significa que, si tu vínculo con Italia se remonta a un bisabuelo o a un tatarabuelo, la vía del reconocimiento por descendencia ya no está disponible por regla general, salvo contadas excepciones previstas en la propia norma.

Para quienes presentaron la solicitud antes de la entrada en vigor, el impacto depende del estado del expediente. Las solicitudes ya presentadas ante un consulado o ante el Ufficio di Stato Civile del comune competente siguen su curso conforme a la normativa vigente en el momento de su presentación. En cambio, una solicitud preparada pero no registrada oficialmente antes del 28 de marzo de 2025 se evaluará según el nuevo marco legal, lo que puede suponer su inadmisión si el vínculo es más lejano que el de padre o abuelo nacido en Italia.

Efectos sobre los expedientes ya presentados y pendientes de resolución

La clave está en el momento exacto en que la solicitud se considera formalmente presentada. No basta con tener preparada la documentación ni con haber enviado un mensaje de consulta al consulado: la fecha relevante es la del registro de la petición en el sistema del organismo competente. Si tu expediente ya está registrado, la administración italiana debería seguir tramitándolo según la ley anterior, aunque los tiempos de resolución pueden alargarse por la acumulación de casos y la incertidumbre interpretativa.

  1. Verifica si tu solicitud aparece registrada en el portal del consulado italiano correspondiente a tu demarcación o si tienes un número de protocolo del comune que confirme la presentación antes del 28 de marzo de 2025.
  2. Revisa la comunicación oficial recibida: un correo de confirmación de cita no equivale a una solicitud registrada, solo la apertura formal del expediente acredita la fecha válida.
  3. Si detectas que la presentación se produjo después de esa fecha, consulta con atención el nuevo texto legal para comprobar si tu caso encaja en alguna excepción antes de dar el expediente por perdido.

Excepciones y vías alternativas que pueden seguir abiertas

La norma contempla supuestos en los que el derecho a la ciudadanía por descendencia se mantiene aunque no exista un padre o abuelo nacido en Italia. Estos casos suelen vincularse a la residencia legal continuada en Italia del antepasado, a la pérdida de nacionalidad por causas no voluntarias o a situaciones de apatridia. Además, quienes no cumplan los nuevos requisitos pueden explorar otras vías, como la naturalización por residencia prolongada en Italia, el matrimonio con un ciudadano italiano o la reconstrucción de la línea si se demuestra que el antepasado nunca perdió la nacionalidad.

  1. Comprueba si tu antepasado italiano conservó su nacionalidad hasta su fallecimiento o si la perdió por adquisición voluntaria de otra nacionalidad, porque ese detalle puede reabrir la vía del iure sanguinis según la lectura judicial más reciente.
  2. Valora la naturalización por residencia en Italia, que exige normalmente diez años de residencia legal continuada, además de otros requisitos como ingresos suficientes y antecedentes penales limpios.
  3. Consulta con un profesional especializado si tu caso encaja en las excepciones de la nueva ley, ya que la interpretación judicial está evolucionando y no existe todavía un criterio administrativo completamente uniforme.

Impacto práctico en la preparación de nuevos expedientes

Si estás empezando ahora y tu vínculo es más lejano que un abuelo, la vía consular se ha estrechado de forma significativa. Invertir tiempo y dinero en reunir partidas de nacimiento, certificados de no naturalización y traducciones juradas puede no tener sentido si la ley no te ampara. Antes de gastar, conviene confirmar el grado de parentesco y entender que el reconocimiento ya no es un derecho automático, sino que depende de requisitos legales más estrictos que deben acreditarse documentalmente ante el organismo competente.

  1. Determina con precisión el grado de parentesco respecto al antepasado italiano: si es padre o abuelo nacido en Italia, mantienes la vía principal; si es bisabuelo o anterior, la ley general ya no te cubre.
  2. Reúne las partidas de nacimiento y defunción del antepasado, así como los certificados de matrimonio y nacimiento de toda la cadena familiar, para poder evaluar si existe algún argumento de excepción aplicable a tu caso.
  3. Consulta el texto actualizado de la ley y las circulares que publique el Ministero dell'Interno, porque la aplicación práctica se está concretando mediante instrucciones administrativas que pueden matizar el alcance de la norma.

Preguntas frecuentes

¿La nueva ley elimina el derecho a la ciudadanía italiana por descendencia para los españoles?

No lo elimina con carácter general, pero introduce límites que antes no existían. La reforma restringe la ciudadanía iure sanguinis cuando el solicitante solo tiene un progenitor o abuelo nacido en Italia y ya fallecido, salvo excepciones tasadas. Si tu línea de descendencia es directa y documentada sin interrupciones, puedes conservar el derecho. Debes verificar tu caso concreto ante el consulado competente o un abogado especializado antes de iniciar el expediente.

¿Qué documentos debo revisar antes de solicitar la ciudadanía tras la reforma?

Comprueba las actas de nacimiento, matrimonio y defunción de toda la línea familiar, desde el antepasado italiano hasta ti. Deben estar en formato internacional o apostillado y traducido al italiano. Es crucial que no existan discrepancias de nombres, fechas o lugares entre documentos. Si falta un acta, debes solicitarla al Registro Civil español o al comune italiano correspondiente. La reforma exige una cadena documental sin lagunas ni contradicciones para acreditar el vínculo directo.

¿Dónde se presenta la solicitud de ciudadanía italiana por descendencia con la nueva ley?

La solicitud se presenta en el consulado italiano de tu demarcación consular en España o, si resides en Italia, en el comune de inscripción. La reforma puede derivar ciertos casos a los tribunales ordinarios italianos cuando la vía administrativa se bloquea. No existe un formulario único: cada consulado o comune publica sus propios requisitos. Consulta siempre la web oficial del consulado antes de enviar documentación, porque la reforma ha modificado los criterios de competencia territorial en algunos supuestos.

¿Cuánto tarda el procedimiento y qué costes implica con la nueva normativa?

Los plazos varían según el consulado o comune, y la reforma no fija un tiempo máximo único. Pueden ser meses o años, dependiendo de la carga de trabajo y de si el expediente requiere revisión judicial. Los costes incluyen tasas consulares, apostillas, traducciones juradas y posibles honorarios legales, pero las cifras cambian según el caso y la sede. Confirma los importes exactos con el consulado o el comune antes de iniciar el trámite, ya que no existe una tarifa universal publicada.

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